Poemas de Javier Ramponelli desde Argentina

HUMANOS

Resulta que las arañas eran dos

y compartían

su tela

en un ángulo del techo.

Las observé durante bastante tiempo.

Me preguntaba

si las unía

algo

semejante al cariño o la costumbre.

Cierta mañana una de las dos ya no estaba

y todo parecía seguir

igual.

Imaginé la noche previa:

Lágrimas, caricias y dos venenos que ya no pueden convivir.

 

LA CASA QUE

Esa casa que están Construyendo
ahora
mi abuelo y mi papá
será demolida por un albañil Anónimo
30 años después.
Mis hermanos y mis hijos todavía
no
nacieron.
Yo tengo un año
y miro cómo mi abuelo y mi papá
construyen la casa.
El poema llega hasta acá.
Lo escribí en reemplazo
de esa
foto
que nadie sacó.

 

MADE IN CHINA

Es que veo en tus juguetes

plástico de China

talleres trabajando sin parar

en el invierno

asiático

los rostros orientales

y las maquinas inyectoras

de la ciudad

más industrial del mundo.

Eso es lo que

veo

a veces

cuando vos no estás

y tus juguetes invaden nuestra casa.

Pienso que cruzaron el mar

en un container

sólo para acompañarte

en tu infancia latinoamericana

en el aburrimiento

de la siesta

de

este barrio.

Y son como un espejo

por donde el tiempo te mira

y después

pasa.

 

UNA POÉTICA

Cierta vez

vi a un perro perseguir a una avioneta.

Correrla a través de la pista

soltando tarascones

al aire

en el momento del despegue.

 

Un poema se domicilia en ese perro

hay un poema

que alquila una pieza por ahí

el intento desesperado

de morder

aquellas formas que despegan.

 

PROFUNDIDADES

A las profundidades se llega

como un barco

pinchado

donde hacés artesanías

-sábados y domingos-

por la tarde.

Allá en tu macramé espiritual

bajo las aguas

respirás

igual a tus hermanas

que son ese anzuelo hundido hasta el fondo.

Una Penélope económica

tejiendo y destejiendo

su trastorno

esperando a un boxeador.

Su zapato- robado a un tango-

tiene el barro verdadero

de una ciudad

falsa.

javi-fotoJavier Ramponelli tiene dos libros de poemas publicados. “El club de los mexicanos”, año 2006 (primer premio nacional editorial Baobad) y “El piso tembloroso del ring-side”, año 2010 (editorial Milena Caserola). Actualmente trabaja en un tercer poemario que titulará “El auto que chocamos juntos”. También tiene listo un libro de cuentos: “Entre Verónica y Los Cárpatos”; y una nouvelle por concluir: “Sin vacunar en el país de la rabia”.

Dedica su vida a la literatura y otros menesteres. Coordina un taller literario en la biblioteca municipal de Morón, conurbano bonaerense. Dirigió diversas revistas de poesía underground, como ser “La Bizca” o “Buenos días sr. Phill”. Utilizó el seudónimo de Luis Lhooner durante mucho tiempo. Ya no.

Tiene 38 años, por ahora.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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